En una habitación oscura
(Parte 1)
de X-Phylia

 

Título original: In a darkened room
Traducida por: Señora del Fantasmal (sra_delfantasmal@hotmail.com)
Autor: X-Phylia (xphylia@yahoo.com)
Disclaimer: ¡Arriba las manos, CC, esto es un asalto! Por cierto, el título pertenece a una canción de Skid Row; me pareció apropiada.
Rating: NC-17
Categoría: amistad MS (con tendencia a MSR), Angst, tortura Mulder.
Archivar: Claro, sólo mantengan mi nombre y el disclaimer.
Feedback: Siempre es bienvenido.
Spoilers: Varios, pero ninguno en especial. Algunas referencias a End Game, Anasazi, Pusher, Paper Hearts y Demons.
Resumen: Devastado luego de intentar atrapar a un asesino en serie, que le recuerda mucho a su infancia, Mulder decide contarle a Scully su más oscuro secreto.
Nota: Esta es la continuación de una previa historia llamada “Estaré ahí para ti”, pero puede leerse de forma individual.


***ADVERTENCIA***
Si no soportas leer sobre de temas de violación y abuso físico, no sigas leyendo. Si de todas maneras decides continuar, luego no me reclames.


***

Este caso significó malas noticias desde el comienzo. Un asesino en serie. Adolescentes brutalmente asesinados. En la capital, en frente de nuestras narices. Y el "Tenebroso" Mulder en el medio.

No vinieron a nosotros de inmediato, nunca lo hacen. Las altas esferas del FBI nunca perdonaron a Mulder por renunciar a Crímenes Violentos, y ahora odian tener que pedirle ayuda cuando todo lo demás falla. Me pregunto que pasaría si Mulder simplemente les dijera "no", pero tal posibilidad nunca cruzaría por su cabeza. Lo que los poderosos no entienden es que si él hace lo que hace es por evitar más víctimas inocentes, no por miedo de las consecuencias que podría haber si se rehúsa a ayudarlos.

Lo que nadie - excepto yo, tal vez - toma en cuenta es que para él fácil meterse en la cabeza de esos maniáticos, sin embargo, muy difícil encontrar el camino de salida. Por supuesto, una vez que hace su acto de magia, a nadie le importa lo que le pase a él. Nadie está ahí para recoger sus pedazos, y sacarlo de la oscuridad. Ese es usualmente mi trabajo, muchas veces doloroso y solitario.

Por lo tanto es entendible que me fastidie cuando me dieron la noticia de que íbamos unirnos a la investigación para atrapar a un asesino en serie. Más que eso, me preocupó como podría afectar la estabilidad emocional de mi compañero. Mulder, por lo general, es el mismo brillante, gracioso, sabelotodo, y a veces desesperante hombre que conocí hace seis años, pero nuestra relación se ha ido convirtiendo en algo más complejo que una simple amistad. No somos amantes, sin embargo, pasamos mucho tiempo fuera de la oficina juntos. En esos momentos no hablamos mucho. Pero si siento a Mulder luchar por abrirse y contarme todo aquello que sé, ha mantenido en silencio durante años. Y es en esos momentos en los que la duda le quema por dentro, cuando busca consuelo en mis brazos, o me pide que me quede a dormir con él.

Si fuera por mi, hubiéramos tenido sexo hace mucho tiempo. Después de todo, no estoy hecha de madera. Enfrentémoslo: él "es" lindo, atractivo, y si Dana, puedes decirlo - Lo amo. Yo sé que él me ama también, no estoy ciega, pero también sé lo asustado que está. No está listo para dar el siguiente paso. Y probablemente yo tampoco lo esté. Cuando llora por la noche y se acurruca contra mi, no puedo dejar de pensar en él como un niño asustado que desea la seguridad de su madre. Y es difícil imaginarse a Teena levantándose a la mitad de la noche para atender a su hijo. Dudo que alguna vez lo haya escuchado. Me deprime imaginarme a Mulder de niño llorando solo en su cuarto.

Nosotros siempre actuamos con profesionalismo en la oficina, incluso cuando no hay gente alrededor. No queremos acostumbrarnos a una informalidad que podría incrementar los rumores que sabemos circulan de nosotros. Es gracioso como me he vuelto indiferente a los comentarios de la gente. Incluso me causan gracia. ¿Todo el mundo piensa que somos amantes? Bueno, sí, dormimos juntos. Y uno de estos días vamos a darles una buena razón para que hablen de la pareja tenebrosa.

He estado en el departamento forense toda la mañana, realizando autopsias a los cuerpos de los niños encontrados, y ha sido una tarea devastadora. Es muy difícil permanecer ecuánime cuando se trata de niños. Y Mulder ha estado fuera de sí también, volviendo a todo el mundo loco. Por lo menos, esta vez estamos trabajando en DC, y podemos regresar a casa cada tanto, pero ha sido difícil sacar a Mulder de la oficina, de las fotografías que estudia durante horas, sentado frente a su computadora.

Hacer perfiles, por lo general, saca lo mejor de él, pero en esta ocasión, podría jurar que no está pensando claramente. Ha transcurrido casi una semana, y todavía no tiene elaborada ninguna teoría. En la mayoría de casos, sólo necesita dos o tres días para realizar su acto de magia, pero esta vez no ha podido. No sé que le está pasando, pero esta situación es muy frustrante para él, y lo peor de todo, es que está haciendo enojar a todo el equipo de investigación.

Al mismo tiempo que me acerco a la oficina, veo a Skinner caminando en mi dirección. Si su ceño fruncido no es suficiente advertencia de lo que viene a decirme, su mera presencia en el sótano es un presagio por si solo.

"Agente Scully"
"Buenos días, Señor. Estaba a punto de llevarle el reporte de las autopsias"
No se molesta en responder, va de frente al punto.
"Necesito hablarle sobre el agente Mulder" Levanto una ceja, invitándole a que continúe, pero segura de que no me va a gustar lo que tenga que decirme.
"¿Se siente Mulder bien, agente Scully?" El tono de su voz y su expresión me sugiere algo más que molestia, y me sorprendo cuando descubro lo que es: Preocupación.
"¿Puedo preguntar por qué, señor?" Skinner entra a la oficina y se apoya en el escritorio de Mulder, sacándose los anteojos y frotando sus ojos. Un escalofrío frío recorre mi columna.
"Mulder está personalizando este caso, y no podemos permitirnos eso. Ellos lo necesitan objetivo y focalizado."
"El nunca lo toma bien cuando las víctimas son niños, señor" Digo cautelosamente, no muy segura de la dirección que él intenta seguir con este interrogatorio.
"Johnson me ha informado que no está haciendo ningún progreso con el perfil, y que su comportamiento se encuentra muy lejos del aceptable... incluso para Mulder" me comunica "Él ha estado muy nervioso los últimos días ¿no?" No es la primera vez que alguien intenta sonsacarme información acerca de mi compañero, pero si es la primera vez que mi jefe intenta hacerlo.
"Debería hablarlo con él, señor"
"Lo estoy hablando con usted, Scully, y usted sabe perfectamente por qué. Mulder no me escucha. Se está buscando un montón de problemas. Esto es Washington DC y aquí no se puede saltar las reglas tan fácilmente. Los superiores pueden sacarlo del FBI con tan sólo una llamada" Skinner me advierte seriamente.
"Bueno, eso es más estrés del que él puede soportar. Mulder siempre intenta hacer lo mejor, señor, su único interés es salvar vidas"
"Eso ya lo sé. Pero por alguna razón está teniendo problemas con este caso, y no le haría ningún bien que se le vaya de las manos"


Me quedo sola pensando. Por supuesto que he notado que mi compañero está algo perturbado, pero este no es el momento para hacerle preguntas. Sé que es mejor no entrar en terrenos personales cuando se encuentra haciendo perfiles. Pero Skinner tiene razón, hay algo acerca de este caso que lo está molestando seriamente, y no creo que sea porque está sucediendo en Washington DC. Decidiendo que es un buen momento para saber de él, aprieto el número uno en la agenda de mi celular.

"¿Hola?" contesta una voz de mujer completamente desconocida.
"¿Quién habla? Estoy tratando de comunicarme con el..."
"¿Agente Mulder? Este es su celular."
"Soy su compañera, la agente Scully. ¿Quién es usted? ¿Dónde está Mulder?" pregunto con un escalofrío bajando por mi columna.
"¿Es usted Dana Scully? ¡Gracias a Dios! Mi nombre es Terry Spinks. Soy una paramédica. Su compañero ha sufrido un colapso, y lo estamos transportando al hospital Georgetown Memorial. Estábamos tratando de contactarla"
"¿Qué le pasó? ¿Cuál es su condición? ¿Está consciente? ¡Déjeme hablar con él! ¡Soy doctora en medicina!"
"¡Wow, cálmese un momento! Él se cayó en el baño y se golpeó la cabeza. Creo que tiene una contusión. Se encontraba inconsciente cuando lo encontramos hace diez minutos, y sigue así. Estamos listos para llevárnoslos, puede encontrarlo en la sala de emergencias en... quince minutos"

Me toma un cuarto de hora manejar hasta el Georgetown Memorial en mitad de la hora de mayor congestionamiento de autos, y toda mi tozudez irlandesa para encontrar a alguien que pueda informarme sobre el estado de Mulder. La primera persona con la que me encuentro es el oficial Emmett Johnson, quien está sentado en la sala de espera de la sala de emergencia.

"Buenas tardes, señor, vine lo más rápido que pude" sacudo su mano apresuradamente.
"Agente Scully, me alegre que esté aquí. Tengo entendido que es el contacto de Mulder en caso de emergencia. Su doctor vendrá a hablar con usted en cualquier momento" Se mueve incómodamente.
"El agente Mulder estaba... bueno, discutiendo acaloradamente con uno de mis hombres. Estaban cuestionándole su perfil y Mulder se puso como loco. Salió de la habitación y nunca regresó. Alguien lo encontró inconsciente en el baño, diez o quince minutos más tarde" muerdo mi labio inferior en un intento por controlarme. Pero de todas formas, el hombre parado a mi costado advierte mi congoja.
"El agente Mulder no ha sido una persona fácil de tratar los últimos días, pero verdaderamente espero que se mejore" me asevera.
"¿Está haciendo algún progreso?" lo pongo a prueba. Este hombre no necesita saber que sé tanto del trabajo de mi compañero como él, tal vez más. Johnson frunce el entrecejo ante mi pregunta.
"Digamos que lo he visto hacer mejores trabajos"
"¿Qué hay acerca del resto del equipo? ¿Tienen alguna pista sobre el sospechoso?"
"No todavía" admite reacio "Es por eso que contactamos a Mulder" Y tú estás aquí porque lo necesitas, maldito desgraciado, no porque te importe su salud. Afortunadamente, el doctor llega hasta nosotros y me salva de insultar a este tipo. El doctor, un hombre canoso y buen mozo, de sesenta y pico años, se introduce como el Dr. Wilkinson.
"Un gusto conocerlo" lo saludo, extendiéndole mi mano, y enseñándole mi credencial "Soy la doctora Dana Scully. Fox Mulder es mi compañero, y también soy su contacto de emergencia. " la enumeración completa de mis credenciales, suele dar resultados en casos así. El Dr. Wilkinson asiente y sacude mi mano, pero se le nota claramente nervioso.
"Me alegra que esté aquí, Dra. Scully, tal vez pueda brindarnos ayuda. Tenemos algunos... problemas... con su compañero" dice cautelosamente.
"¿Cómo está?" pregunto manteniendo lo más calmada posible mi voz.
"No me atrevo a preguntar que es lo él ha estado haciendo los últimos días, pero básicamente está exhausto. También presenta una leve contusión como resultado del golpe que sufrió cuando colapsó, pero no creo que sea serio. De hecho, ya volvió en sí..."
"Quisiera verlo, por favor" interrumpo lo más políticamente que puedo. Él se voltea y empieza a caminar, yo lo sigo.
"Le estamos dando fluidos intravenosos y estábamos a punto de someterlo a una tomografía, cuando despertó y empezó a gritar y a retorcerse desesperadamente. Estaba bastante violento e intentó sacarse el tubo" aprieto los dientes.
"¿Lo sedaron?"
"No, no quiero sedarlo hasta que le practiquemos la tomografía y podamos descartar algún daño provocado por la contusión. Tuvimos que amarrarlo a la cama, y aun así, nadie pudo calmarlo. Entonces lo llevamos a una habitación privada y lo dejamos solo un momento, esperando que se calme por si mismo" Oh mierda. Mierda! Estoy casi corriendo ahora, con un sudor helado cubriéndome la piel. Estando cerca, empiezo a escuchar sus gritos. Si Mulder ya estaba mal cuando colapsó, despertar solo en un hospital con gente examinándolo ha debido llevarlo al extremo.
"Dra. Scully, si no se calma, tendremos que aplicarle un sedativo y arriesgarnos a las posibles consecuencias" El Dr. Wilkinson me advierte preocupado.
"Sólo déjeme verlo. En privado"
"Está bien. Espero que pueda regresarlo a sus cabales" dice con obvias dudas.

Sé que va a ser duro, y trato de prepararme, pero no sirve de nada. Mulder se está retorciendo y luchando contra las correas, gritando al tope de sus pulmones. Me aproximo rápidamente y pongo una mano en su hombro.
"Mulder! Mulder, soy yo! Scully!" Grito, pero creo que ni siquiera me ha escuchado.
"¡Mulder, escúchame por favor! Está todo bien, estoy aquí, y voy a ayudarte, sólo tranquilízate, ¡por favor!" le ruego de nuevo, esta vez con una mano en su nuca y la otra contra su mejilla. Esta vez parece funcionar, y los gritos se detienen, pero continúa quejándose y luchando. Para un hombre supuestamente exhausto, tiene un montón de energía. Abre los ojos y me mira. Está aterrado y no puede respirar.
"Mulder, está bien. Voy a sacarte de esto, pero tienes que relajarte" Trata de hablar.
"No puedo... respirar..."jadea. De hecho, su respiración es bastante superficial e irregular. Cojo la mascara de oxigeno y la pongo frente a sus ojos.
"Voy a colocarte esto para que puedas respirar más fácilmente, ¿de acuerdo? Ahora deja de moverte, te estás haciendo daño.” le digo con una calma que en realidad estoy muy lejos de sentir.
"Quítamelo…quítamelo..." me suplica angustiosamente, jalando de las correas.
"Lo haré, Mulder. Lo prometo. Pero primero, vamos a respirar juntos, largos y profundos respiros, vamos compañero, eso es.” Acaricio su cabello mientras sujeto la mascara sobre su boca y nariz. "Lo estás haciendo perfecto, cierra los ojos y mantente respirando despacio. No te muevas, sólo concéntrate en tu respiración..."

Continúo repitiendo esas mismas palabras en la misma baja, y confortante voz hasta que se aquieta en la camilla. Estoy tan concentrada en mi compañero que me olvido del doctor y las enfermeras que probablemente estén observando mi acto de exorcismo a través de la ventana, con las mandíbulas caídas. Tras unos minutos se ha recuperado del ataque de pánico, pero en sus ojos persiste una gran cantidad de miedo.
"Mulder, puedes hablarme?" le pregunto suavemente, acariciando su rostro. Él asiente debajo de la máscara.
"Me duele la cabeza"
"Te la golpeaste" busco la protuberancia en su cabeza. Está ahí, pero para la cabeza probadamente dura de Mulder, no parece ser muy serio. Trata de moverse de nuevo, pero pongo la palma de mi mano contra su pecho, y hago que permanezca en su sitio.
"Mulder, sé que odias las agujas, pero está ahí por una buena razón. No es la primera vez que te dan suero. Si te incomoda demasiado te la quito, pero tienes que calmarte" me observa con gesto desafiante, pero sabe que tengo la razón, y finalmente asiente, vencido.

Libero sus piernas primero, y luego sus manos, ayudándolo a sentarse con sus piernas colgando fuera de la cama. Me siento a su costado y pongo una mano en su hombro. Él pone la máscara de oxígeno a un costado y respira un par de veces antes de desahogarse.
"¿Tienes idea de cuan harto estoy de despertar en hospitales completamente desnudo, con agujas clavadas en mis brazos, y tubos en la garganta?" dice furiosamente.
"Puedo imaginarlo"
"Scully, estoy bien esta vez. Y no sólo lo digo. ¡Me siento *bien*!"
"Admito que has estado mucho peor, Mulder, pero no estás bien. Te desmayaste, te golpeaste la cabeza, y mostraste signos de deshidratación y agotamiento. Los doctores no hicieron nada fuera de lo normal." le explico, pero él no entiende razones. Me mira furioso, señalando las correas.
"¿Llamas a esto normal, Scully? ¿Estoy completamente perdido, o acaso esto no es un hospital psiquiátrico? ¡No tienen ningún derecho a amarrarme así!" Está empezando a hiperventilar de nuevo.
"Relájate, Mulder, pasó." lo tranquilizo, apretando su brazo.
"No me trates con condescendencia, Scully. No estoy sobreactuando. ¡Ellos si!" grita, enfocando su mirada en la ventana.
"¡Vamos, que estás realmente enojado esta vez!” no puedo evitar reírme. Inmediatamente me muerdo la lengua. Mulder no está de humor para bromas.
"Creo que tengo todo el derecho de estarlo. ¿Por qué no tratas de ponerte un minuto en mis zapatos? Estoy durmiendo profundamente por primera vez desde hace días, y la próximo que me entero es que estoy desnudo, en un cuarto lleno de gente, con alguien incrustando una aguja en mi mano y otra examinándome por todas partes. ¡Si los hubiera sorprendido tratando de ponerme un catéter, hubieras tenido que sacarme de la cárcel!" Sus gráficas descripciones me hacen temblar.
"Lo siento, Mulder. Hablaré con ellos. Debe haber sido horrible" palmeo su hombro.
De a poco se va tranquilizando a medida que la adrenalina va desapareciendo.
"¿Podemos ir a casa, entonces?" suplica débilmente, y me odio por tener que decepcionarlo.
"No todavía, compañero. Tienes una contusión, sabes que tienes que quedarte por un tiempo, por lo menos hasta que hagan la tomografía"
"¡Scully, estoy bien! Estás exagerando toda la situación. Sólo me golpeé la cabeza, ¡mucha gente se golpea la cabeza, y no por eso terminan atados en una cama del área de psiquiatría!"
"Los asustaste, Mulder, eso es todo. Puedo entender tu frustración, pero ¿por qué estabas tan asustado como para empezar a gritar así?" Mulder mira a otra parte evasivamente, lo cual me hace comprender que algo está muy mal.
"Odio estar amarrado" admite débilmente.
"Estás bien ahora?
"Estoy cansado"
"Lo sé, pero no puedes dormir en este momento. Sólo aguanta un poquito más, luego podrás descansar"

Luego de que la tomografía no mostrara nada relevante, Dr. Wilkinson se tomó un tiempo para expresar su admiración por el modo en el que conseguí calmar a mi compañero.
"¡Fue un gran trabajo, Dra. Scully! debo admitir que estaba un poco escéptico al comienzo. Pero ustedes dos parecen estar muy compenetrados. He visto esposas y esposos, madres y padres tratando de hacer lo que usted sin menos resultados"
La implicación de su comentario me dejó sin habla. ¿Es esa la impresión que la gente tiene de nosotros?

"Ni siquiera te di las gracias por estar aquí" dice Mulder con voz somnolienta.
"¿Desde cuándo me das las gracias por estar ahí, Mulder? Cuido tus espaldas, ese es mi trabajo" sonrío.
"Tú haces mucho más que eso" Cautelosamente se coloca boca abajo, su expresión se vuelve sombría.
"Necesito hablar contigo, Dana" murmulla.
"¿Sobre qué?"
"Sobre... cosas. Pero no ahora. Después." Su voz es apenas un suspiro ahora.
"De acuerdo, Mulder. Luego. Ahora descansa" Sólo le toma un minuto quedarse dormido, y de pronto me doy cuenta de lo que está mal: él sólo dijo que quería volver a casa y que necesitaba hablarme. Nunca mencionó querer regresar al trabajo.

Regresamos del hospital a mi departamento hace una hora, ahora pasan de las 9pm. Hice que se recostara inmediatamente y se quedara en cama como parte de la condición para que le dieran el alta antes de tiempo. Creo que dadas las circunstancias, es lo mejor para todos. Mulder se encuentra evidentemente estresado y el equipo del hospital estaba empezando a odiarlo. Ahora estamos en mi cama, rodeados por la oscuridad, exceptuando por la luz que ingresa de la calle. Ambos estamos en silencio, viendo las sombras moverse y cambiar. En el hospital me dijo que quería hablarme, me pregunto si es ahora a lo que el llamó *después*. Coloco mi cabeza en su hombro, tratando de no tocar su adolorido brazo. Luego cruzo mi brazo sobre su pecho, dibujando pequeños círculos sobre él. Siento la firmeza de sus músculos bajo la tela de su camiseta, mientras hago que mi mano viaje de abajo a arriba, desde su ombligo hasta su cuello.

"Podemos hablar ahora, Scully? pregunta suavemente, casi susurrando.
"Por supuesto. Te escucho" le doy valor. Se sienta y recoge sus piernas contra su pecho, en una clara posición defensiva. ¿Qué está tratando de decirme?
"No sé por donde empezar"
"Tómate tu tiempo, Mulder. No me voy a ninguna parte" digo pacientemente, sentándome también. Él espera y empieza de nuevo.
"No puedo hacerle el perfil a este sujeto. Creí que podría, pero no puedo" tartamudea.
"¿Sabes por qué?" Él asiente como si hubiera perdido la voz, y descansa su frente en sus rodillas, con sus brazos rodeándolas. Tentativamente coloco mi mano en su nuca, que resulta ser mi lugar favorito. Su piel es tan sedosa y caliente, el vello tan suave. Antes de oírlos, siento sus sollozos.
"¿Qué pasa? ¿Qué te pasó?"
"No sé si pueda decirte esto" suelta un hipo "Es muy difícil"
"¿Tiene algo que ver con los asesinatos que estamos investigando?"
"Tiene que ver conmigo" me acerco un poco más a él y espero pacientemente. Cuando deja de hablar durante los siguientes cinco minutos, trato de retomar nuestra conversación.
"Mulder, has estado tratando decirme esto desde hace tiempo, ¿no? Incluso antes de que este caso empezara"
"Si" admite "pero aún no sé cómo.”
Siento como si estuviera interrogándolo, y esto me hace sentir incómoda. Él es mi compañero y mi mejor amigo, no un sospechoso. Froto su espalda en un intento de borrar esa molesta sensación.
"Tu viste los cuerpos, Scully. Viste lo que ese maldito desgraciado les hizo a esos niños. Los ató, los desnudo, y luego los violó una y otra vez..." llora "No está interesado en sus muertes, él sólo quiere que sufran. ¿Te imaginas cómo debe ser eso?"
"¿Es eso lo que pusiste en el perfil?"
"Ellos no querían creerme. Ellos creen que el sospechoso es un sádico asesino sin corazón con gusto por la carne joven. No es así"
"Mulder, esos niños murieron porque él les cortó las gargantas. Parece ser que se divertía con ellos y luego los botaba"
"¡No! Él quería castigarlos. Hacerlos pagar por sus errores. Todos ellos tenían algún problema. El resto del equipo ignoró esa información, diciendo que todos los adolescentes tienen problemas, que es normal que así sea"
"Pero tú piensas que es importante ¿por qué?"
"Porque los mata como si quisiera deshacerse de ellos, una vez que han cumplido con el castigo. Él *tiene* que matarlos, de otra manera podría ser identificado. Pero esa no es su principal motivación." me sorprende que esté siendo tan críptico. Él usualmente es muy bueno comunicando las razones detrás de sus perfiles, la gente lo escucha hipnotizada, la mayoría de veces sorprendiéndose por no haber podido armar esa misma teoría por si mismos. Es obvio que hay algo acerca de este caso que lo agobia al extremo de hacerlo llorar.
"No estoy segura de comprenderte, Mulder"
"No te culpo. Nadie lo hace"
"Tal vez ellos tengan sus propias teorías. Quizá tengan otra explicación para el comportamiento de este asesino"
"No me estoy equivocando, Scully"
"Porque hay algo más ¿cierto? Lo que has estado tratando de decirme." Él asiente y le sobrevienen más sollozos.
No puedo obligarlo a hablar, por lo que solamente le dejo llorar, tal vez si deja salir lo que le está molestando, luego pueda ser capaz de decirme que es lo que lo está hiriendo tanto. Al ver a Mulder, un nudo se forma en mi estómago. Últimamente ha estado un poco depresivo. No hace mucho tiempo atrás estábamos viendo una película en su apartamento, cuando de pronto empezó a llorar, y no quiso decirme por qué. Lo veo luchando por mantener el control de sus emociones, lo que me preocupa un poco. Luego mi preocupación se convierte en sorpresa cuando se levanta de la cama, se desnuda y se echa sobre su estómago, todavía llorando.
"Me estás asustando, Mulder. Por favor, háblame" Extiende su brazo derecho y enciende la lámpara.
"Mírame" me pide, pero con la cabeza hundida en la almohada. Jesús, ¿qué cree que estoy haciendo?
"Tú *ya* tienes mi atención, Mulder"
"Me refiero a como doctora. Sólo mírame." Oh Dios mío. Oh Dios mío. ¡Cómo pude ser tan estúpida! Las débiles cicatrices que he visto tantas veces. Recorro su espalda con mis dedos. Las marcas se vuelven peores en sus muslos, y me pregunto que tan mal su trasero debe estar. De repente me sobreviene un ataque de nauseas al darme cuenta de las implicaciones de lo que estoy viendo y como se relaciona con lo que acaba de decirme del asesino. Él obviamente está esperando mi reacción.
"¿Qué contuvo tu curiosidad, Scully? Tú no eres sólo una doctora, eres una patóloga forense. No hay manera de que no las hayas visto... y aún así, nunca preguntaste"
"Siempre quise preguntártelo. Pero dado que su significado era bastante obvio, no sabía si te lo ibas a tomar bien. En su lugar, decidí esperar a que algún día me lo dijeras." Explico cuidadosamente. La última cosa que quiero hacer es darle la impresión de que no me importa. Él asiente imperceptiblemente y se mueve en la cama, como si no supiera que hacer. Luego se tranquiliza y habla de nuevo.

"Tengo algo más para ti, doctora. Mira esto" Me sobresalto al ver que se baja el boxer, no por lo que estoy a punto de ver, sino porque me rompe el corazón que tenga que pasar por esto. De todas las veces que he deseado estar equivocada, esta es cuando más lo quiero estar. Presumía que las marcas en su trasero debían ser peor, y así es. Largos azotes cruzan su piel, y también hay marcas que he visto anteriormente: quemaduras de cigarro. Una peligrosa mezcla de rabia, pena e impotencia amenazan con invadirme. Nunca había visto estas antes, están muy bien escondidas en anatomía. Con las justas puedo mantener mi voz cuando le hago la pregunta a la cual le temo más su respuesta.
"Quién te hizo esto, Mulder?
"Tú sabes la respuesta, Scully. Sabes que fue mi padre"

Ahora puedo decir que hasta último momento me rehusé a creer que un padre pueda hacerle algo así a su propio hijo. Pero ya no puedo simular ignorarlo esta noche. Esto no pudo haberle pasado a alguien tan cercano a mí. Esto es lo que le pasa a víctimas desconocidas, cuyos cuerpos abro y corto con gran profesionalismo, nunca permitiendo que mis emociones interfieran con mi trabajo. Pero no a mi compañero, entre tanta gente. No a alguien que yo amo tanto. Y lo peor de todo es que tengo el terrible presentimiento que sólo es el principio. Otra pieza del rompecabezas cae en su lugar, cuando me doy cuenta de porque él ha estado pidiéndome que le frote la espalda, últimamente. Quería que las notara. Él sabía que iba ha ser traumático para mi, y estaba intentando prepararme, me necesitaba fuerte. No sé si deba sentirme contenta o asustada de su habilidad para manipularme y predecir mis reacciones. Lo que si sé es que me necesita, y no lo voy a dejar solo.
"Lo siento, Mulder" susurro al tiempo que aprieto su hombro ligeramente. Se levanta y se reclina en mi, descansando su cabeza sobre mi hombro. Lloro mientras lo sostengo, desesperado y vulnerable en mis brazos.

Se las arregla para calmarse rato después, pero su control es tenue, el suficiente que le permita un discurso inteligible.
"¿Nunca hablaste de esto antes ¿no?"
"No" susurra.
"Ahora entiendo porque odias cuando juego al psiquiatra contigo" siento su suave sonrisa contra mi pecho.
"No lo entiendo. Tu eres psicólogo, Mulder. ¿No crees en lo que sabes? ¿No crees que podría haberte ayudado hablar con un terapeuta?"
"No tienes idea de cuan difícil es hablar de una cosa así. No tengo la fuerza. Es más fácil enterrarlo y continuar con tu vida. Estudiar en Oxford me ayudó un montón a entender las cosas por mi solo"
"¿Qué hay de tus profesores? ¿No había alguien en el que tú sentías podías confiar? ¿O alguien que se imaginara lo que estabas viviendo?"
"Viajé a Inglaterra para escapar de todo eso. En ese tiempo me negaba a mi mismo haber pasado por todo eso. Si no tuviera una memoria privilegiada, tal vez me hubiera podido convencer de que se trataba de una pesadilla. Pero, por supuesto, no puedo. Esa es mi suerte"

Se arrima contra mí como un pequeño niño, sintiendo mi corazón con ternura. Lo siento suave y tibio entre mis brazos. Recorro mis dedos por su costado, como con un toque de plumas, provocándole escalofríos. Sonrío al saber que su piel es tan sensible como su alma. Yo sé que él se quedaría donde está toda la noche, si yo me quedo abrazándolo y acariciándolo.
"Me gustaría saber que te pasó"
"Cuidado con lo que deseas"
"No tienes que protegerme, Mulder" se queda quieto, sopesando de nuevo sus opciones, intentando tomar una decisión. Me prometo a mi misma no insistir en el tema si no desea contármelo, pero realmente espero que lo haga, incluso sabiendo que va a romperme el corazón.

Momentos después cambia de posición. Se acurruca en la cama, con una almohada estrujando contra su pecho, y su cabeza en mi regazo. Él generalmente se acomoda así cuando quiere que le frote la espalda, por lo que, eso es lo que hago. Luego se levanta, apaga la luz y regresa a donde estaba. Una vez se encuentra cómodo, habla con una gruesa y ligeramente inestable voz.

"Hace unos meses que comencé a tener pesadillas acerca de esto. Me estuve engañando durante años, diciéndome que estaba bien, que lo había superado, por lo que me asuste al volver a recordarlo. Me abrumó" Entonces, eso explica su extraño comportamiento, porque parecía tan anhelante de recibir consuelo, cuando antes intentábamos mantenernos más alejados. "Yo sabía que esto iba a suceder algún día. Podía esconderlo, pero no hacerlo desaparecer. Ahora sé que de algún modo estaba tratando de decírtelo."
"Si, enseñándome las marcas en tu espalda tan seguido" Él asiente.
"Y luego este caso cae a mis manos...Todo regresó como las Cataratas del Niágara, ya nada pudo hacer que esos recuerdos se fueran. Mi padre... él fue la primera persona a quien analicé, sabes. Él también quería castigarme. Su intención nunca fue matarme, sólo verme sufrir por lo que había hecho. Perdí a su pequeña niña, la luz de sus ojos. Sam era la alegría de la familia. Siempre contenta, siempre sonriendo. Puedo recordar cada momento de mi niñez, y en ninguno veo a mi padre siendo tan amoroso conmigo, como lo fue con ella. Pienso que es porque ella era mujer, es más fácil amar a una mujer. Especialmente a una que no es un sabelotodo que puede repetir palabra por palabra cuando has prometido algo y luego lo olvidas." Casi llora en esa última frase, y decide esperar a recuperarse antes de continuar. Nunca esperé tan detallada historia, pero parece importante para él explicarla, así que sólo me queda escuchar sin interrumpirlo.

"Utilizaba un bastón" dice, aparentemente cambiando de tema "Unos cuantos días después de la abducción, demandó saber exactamente que había pasado"

< ¡Te lo dije, papá, no lo sé!>
< Fox, dijiste que estabas jugando con ella. ¡Debes haber visto algo! ¿Le hiciste daño?>
< ¡No, nunca herí a Sam!>
< ¡Entonces, dime que pasó, muchacho!>
< ¡Ya te lo dije!¡No lo recuerdo!>
< ¡Pequeño bastardo! ¡Estás mintiendo!¡Tú recuerdas todo! Nos volviste a tu madre y a mi locos con esa memoria tuya, y ahora me dices que no recuerdas a tu hermana desvaneciéndose ante tus ojos! Acompáñame, te ayudaré a recuperar la memoria>

"Luego me llevaba a mi habitación o a su estudio, el que estuviera más cerca, y cerraba la puerta. Me hacía sacar toda la ropa y pararme frente a la pared. Hacía las mismas preguntas una y otra vez, y cada vez que decía que no sabía o no recordaba, me golpeaba con el bastón. Se volvió una rutina. Regresaba a casa, me golpeaba, y luego a cenar. Por supuesto, mi madre estaba usualmente tan fuera de si, que no notaba que no podía sentarme cómodamente"

Agradezco a la oscuridad que me permite esconder las lágrimas sin que Mulder lo note. Este es otro misterio revelado: por qué cuando está angustiado, su apetito es lo primero en irse. La cena en casa de los Mulder debe haber sido un infierno. Apuesto a que no tenían muchas visitas.

Mi mano continúa masajeando su espalda, y en mi mente lo imagino veinte años más joven. Debe haber sido un niño muy apuesto.

"Traté de comportarme bien para él" recuerda entre sollozos "pero nada le era suficiente. Era bueno en la escuela, en los deportes, y nunca le conté a nadie lo que me hacía. Pero fue empeorando, tuve que dejar el equipo de basketball. Adoraba el juego, pero el uniforme mostraba demasiada piel magullada, y eso podría generar preguntas que no quería responder. Por lo que pretendí doblarme un tobillo y dejé la practica. El entrenador se lo dijo a mi padre, y el me golpeó por ser tan torpe, preguntándome por qué no podía hacer nada bien..."

Rompe en llanto esta vez, y lo volteo para tomarlo entre mis brazos otra vez. Lo abrazo fuertemente, tragándome mis propias lágrimas.
"¿Y tú mamá? ¿Estaba enterada de esto?"
"Ella elegía mirar a otro lado. Mi padre nunca me golpeó en el rostro o en los brazos, por lo que las heridas eran fáciles de esconder. Nunca lloré o grité, eso sólo lo enojaba más. La mejor amiga de mi mamá era el Valium. Ella solía dormir entre doce y catorce horas al día" Parece ser que la *dulce* mamá Mulder ha hecho una carrera siendo una madre ausente. Y yo que me sorprendo por su constante renuencia a visitar a su hijo cuando está enfermo o herido. ¡Jesús, ella lo ignoraba incluso cuando él era un indefenso niño viviendo en su propia casa!
"¿No tenías otros parientes que pudieran ayudarte? ¿Tíos, abuelos, primos?"
"No, mis padres raramente hablaban sobre sus familias. Nunca los conocí" Llora en mi hombro, temblando. Jalo la manta y cubro su casi desnudo cuerpo, lo acunó contra mi. Me pregunto como nos vemos: una pequeña mujer acunando a un hombre grande llorando.

Ojalá llore hasta que esté exhausto y luego se quede dormido, pero puedo ver que eso no va ha pasar pronto. Mulder está nervioso, revolviéndose entre mis brazos, y no puedo hacer nada para calmarlo.
"Todo está bien, cariño" susurro en su oído, y me sorprendo a mi misma. ¿Cariño? ¿De dónde vino eso? Se sintió tan natural. Mulder me mira, aparentemente no tan perdido en su pena como para no notar la palabra amorosa, y sonríe entre lágrimas, lo que me resulta irresistible también.

Siento su mirada en mi, con lágrimas llenándole los ojos y resbalando por sus mejillas. Regresa a posición previa, sólo que esta vez se encorva alrededor mío, con sus brazos protectivamente circundando su pecho, y su rostro contra mi estómago. Cada vez estoy más nerviosa, el ahora casi se ahoga en sus sollozos, luchando por encontrar su voz. Tengo que inclinarme sobre él para escuchar lo que está diciendo.
"Él me violó..." susurra. Ordeno a mi cerebro registrar su última frase como una equivocación, por lo que no reacciono.
"Él me violó, Scully. Mi papá me violó..." Oh Santa Madre de Dios. Mi mente pelea contra esa palabra, intenta rechazarla, pero regresa a mi como un implacable monstruo. Esto es más de lo que hubiera imaginado. El abuso físico y emocional que Mulder describió es perturbador, pero abuso sexual es algo completamente distinto. Me siento fría, y ligeramente mareada. La doctora en mi, me dice que estoy entrando en shock, un lujo que no puedo permitirme ahora. Quiero abrazarlo y calentarme de nuevo, pero me contengo, sintiendo su necesidad de esconderse.
"Tenía dieciséis años." Mulder admite llorando " Mi padre estaba borracho esa noche. Yo sabía que iba a ser terrible, realmente horrible, y lo fue. Luego de cansarse de golpearme, no podía moverme"

< ¿Sabes que día es hoy, muchacho?>
< Es el cumpleaños de Sam>
< Ella debería estar aquí, apagando velas, no perdida y sufriendo porque su hermano retardado no la cuidó como debía>
< Lo siento papá, yo también quiero que regrese, yo también la extraño>
< Cállate ¿Tienes idea de lo que pudo haberle pasado?>
< Si...>
< No, no sabes. Pero voy a mostrarte. Oh, si, voy a mostrártelo>

"Empezó a tocarme por todas partes. Intenté luchar, era lo suficientemente grande, pero me dolía todo por los golpes. Se subió a mi cama y se puso a horcadas sobre mi, sujetó mis brazos con sus rodillas y..." Tengo los ojos cerrados, mi imaginación dibujando las imágenes de todo lo que Mulder me va describiendo, y siento que voy a vomitar. Busca mi mano en un desesperado intento por reunir fuerzas para culminar su cuento de horror.

<Alguien debe de estar haciéndole esto a tu pequeña hermanita en este momento, tú tienes que probarlo también. ¡Ahora chupa, fuerte!>
< Por favor, papá, no más, por favor, lo siento...>

"Traté de luchar, pero no pude. Cuando tuvo suficiente, me volteó y me bajó la ropa interior hasta las rodillas..."

<Esto es lo peor. Vas a recordar esto por toda tu vida, muchacho, presta atención>

"Me dolió mucho, Scully. Lloré, le rogué que parara, pero estaba borracho y no me escuchaba."
"Oh, Mulder, por Dios Santo..."
"Pensé que me iba a morir. Cuando terminó, *me* quería morir. Fue demasiado. Una sóla vez fue demasiado. Había estado pensando en matarme y decidí hacerlo esa misma noche. Nadie iba a extrañarme. Por lo que, una vez que se fue, fui al ropero donde sabía guardaba su pistola. El dolor era horrible, y tenía sangre resbalando por mis piernas. No pensé en nada. Sólo apunté el arma a mi cabeza y apreté el gatillo. Estaba tan fuera de mí, que nunca me di cuenta que no tenía balas. Entonces, fui al baño, cerré la puerta y me tomé todas las pastillas que pude. Recuerdo que me miré en el espejo, y no pude soportarlo, lo destrocé. Esta vez me escucharon, para el momento en que entraron, ya me había cortado. Creo en ese instante perdí el conocimiento. Desperté en el hospital días después"

He vivido mis años, he pasado por muchas cosas, he visto más cosas de las que hubiera querido ver. Pero nada me preparó para esto. Este no es un extraño. Él es Mulder. Me derrumbo y lloro. Siento que le estoy fallando, pero está llorando tan desconsoladamente que ni siquiera levanta la cabeza. ¿Cómo ha podido vivir todo esto? Todas las veces que me molesté con él por ser tan imprudente, por actuar estúpidamente y poner su vida en peligro... ¿cuánto de esto es realmente su culpa, cuando fue llevado a pensar por sus propios padres que no valía nada? Recuerdo cuan fácilmente se disparó en la cabeza bajo la influencia de Modell. Ya lo había hecho antes al menos una vez.

Pero lo que más me duele es darme cuenta lo cerca que estuve de nunca conocerlo. La persona más importante en mi vida, alguien por quien haría de todo - y realmente lo he hecho - pudo morir hace veinte años, por su propia mano, luego de haber sido brutalmente abusado por su familia, y eso incluye a su madre, quien es igualmente culpable por haberlo permitido.

Quiero preguntarle como pudo sobrevivir, dónde encontró la fuerza para seguir adelante. Pero en su lugar le digo cuánto lo amo, y que va a estar bien porque vamos a lidiar con esto juntos.

Su cruda desesperación está empezando a irritar mis nervios. Trato de calmarlo, pero no existen palabras que puedan consolarlo. Pronto mi pijama está empapada por sus lágrimas y las mías.

Y pensar que él estaba tan triste cuando dispararon a su padre. Luego recuerdo que ellos estaban a punto de hablar cuando Krycek lo asesinó. Quizá él quiso disculparse con su hijo, quizá quiso explicarle. Tal vez Mulder quiso perdonarlo para de esa manera sanar las heridas que aún sangraban. Pero nunca tuvo la oportunidad. Maldito seas Bill, ojalá te estés quemando en el infierno.

Cuando casi media transcurre y Mulder está todavía llorando, decido que es tiempo de intervenir. Pareciera una semana atrás, pero Mulder acaba de sufrir una contusión, y llorar así no puede estar haciéndole ningún bien. Cuando salgo de la cama, él siente mi ausencia y se lamenta dolorosamente, enroscándose y adoptando una posición fetal. Realmente no puedo soportar verlo sufrir un minuto más. Agarro mi maletín médico y lleno una jeringa con todo el valium que me atrevo a darle. Me acerco a la cama y dejo la jeringa en la mesa de noche.

"Mulder, por favor, contéstame, apriétame la mano. Vamos, aprieta mi mano" le suplico dulcemente, acariciando su frente. Toma mi mano, y le da un leve apretón.
"Mulder, te voy a dar un poco de Valium para ayudarte a calmarte ¿ok?"
"¡No! ¡Basta de agujas! ¡Por favor, no me hagas daño!" me suplica con la voz rota.
"Te va a calmar el dolor, cariño. Sólo trata de relajarte, todo va a acabar pronto. Shh... Está bien, no voy a dejarte. Estoy aquí. Shh..."

Afortunadamente - Bueno, eso depende de donde se le mire - tengo práctica poniéndole inyecciones. Estoy segura que no le hice daño, pero sólo por sea caso, le froto la cadera donde apliqué la aguja, y luego me echo de nuevo a su lado. Esta vez ambos nos cubrimos con las mantas, y coloco su cabeza en mi hombro mientras lo abrazo lo más fuerte que puedo. Finalmente la medicación surge efecto y lo siento relajarse en mis brazos. Cuando está dormido, seco sus lágrimas con las sábanas y deposito un amoroso y dulce beso en sus labios.

Continuará…